García, Liliana
La playa era un páramo desierto sólo recortado por las siluetas de un reducido grupo de hombres y mujeres. Apenas alimentados y con sus rostros descompuestos, trataban de insuflarse coraje unos a otros, pero el miedo se lo impedía. Más allá, donde terminaba la línea de arena y comenzaba la abigarrada vegetación, unos ojos furtivos los observaban con ansiedad y codicia. El más viejo del grupo se arrodilló sobre la arena y besó el suelo. Las lágrimas de los demás casi se escuchaban rodar sobre sus rostros. Terminada la ceremonia, el viejo se irguió como un guerrero y caminó hacia las altas y sombrías plantas. Al momento, un gruñido de bestias satisfechas heló la noche. Un hombre menos era demasiado.

Un microrrelato inquietante, escrito de manera impecable, en el que, en medio del espanto, emerge lo más noble del ser humano: el altruismo. Un texto breve de largo recorrido.
En pocas palabras se pueden decir muchas cosas, y hasta sembrar la semilla terror con el suficiente talento como para no caer en los tópicos del género. Muy buen relato.