Emancipada

Elsa Beatriz Lanfranco

Pudo preservar el patrimonio y criar sola a su hijo, gracias a su habilidad de tejedora…
Llamando a los guardias ordenó:
– ¡Echen a ese viejo loco que dice ser Ulises!

Tiempo de sol

Elsa Beatriz Lanfranco

Con la claridad liberadora del alba; no más sombras tenebrosas ni amenazantes fantasmas.

Gloria efímera

Elsa Beatriz Lanfranco

Ya no se burlarían de sus desaciertos; había sido el único en pronosticar el desastre.
Cuando se disponía a disfrutar del éxito… cayó bajo la lluvia de meteoritos.

Ser o no ser

Elsa Beatriz Lanfranco

La última vez que se miró en el espejo, no se vio reflejado allí… Comprendió entonces, por qué los vecinos habían dejado de saludarlo.

Ausentes con aviso

Elsa Beatriz Lanfranco

Elevó la mirada… sólo halló el cielorraso despintado; volvió a la hoja en blanco igual que su mente y escribió: ¡¡Musas, regresen!!

Puro cuento

Elsa Beatriz Lanfranco

Cuando Scheherazade agotó su repertorio, le preguntó al Sultán:
– ¿Querés que te cuente el de la buena pipa…?

Desconfianza

Lanfranco, Elsa Beatriz

– ¡Sí, te creo! además, la mentira tiene patas cortas. Pero… ¿por qué andás montado en esos zancos?

Dependencia

Lanfranco, Elsa Beatriz

Vivía aferrada a su tabla de salvación… Al soltarlo, comprobó asombrada que seguía a flote; mientras él, se hundía ipso facto.